Ampliar la potencia contratada: cuándo compensa y cuánto cuesta

Si el interruptor general salta siempre que coinciden la vitro, el horno y la lavadora, casi seguro que el problema es la potencia contratada y no la instalación. Aquí verás cómo saber si de verdad te hace falta ampliar, qué escalón elegir, qué cuesta el trámite y qué pesa en la factura cada mes, y en qué casos hay una salida mejor que subirla.

1. Qué es la potencia contratada y por qué se queda corta

La potencia contratada es el máximo de kilovatios que puedes consumir a la vez. No tiene nada que ver con cuánta luz gastas al mes: marca cuántos aparatos pueden funcionar simultáneamente antes de que el interruptor de control salte y te deje a oscuras.

Un ejemplo doméstico corriente: vitrocerámica encendida, horno calentando, lavadora en el ciclo de calentar el agua y alguien poniendo el termo. Con 3,45 kW contratados eso no cabe. La instalación está bien, el cuadro está bien; simplemente has pedido más potencia de la que tienes contratada, y el ICP hace exactamente lo que debe hacer.

Desde la reforma de la factura eléctrica, además, la potencia se contrata en dos tramos: uno para el periodo punta y llano (de lunes a viernes, de 8 a 24 h) y otro para el valle (noches, fines de semana y festivos). Puedes tener valores distintos en cada uno, y ahí hay margen de ahorro que mucha gente no aprovecha.

2. Señales de que necesitas más potencia

  • El interruptor general salta siempre en las mismas circunstancias: cuando coinciden dos o tres aparatos de consumo alto. Si el patrón se repite, es potencia, no avería.
  • Has cambiado de cocina de gas a inducción. Una placa de inducción sola puede pedir más de 3 kW en su punto máximo.
  • Has puesto aerotermia, bomba de calor o aire acondicionado. Son los equipos que más veces obligan a revisar la potencia en la comarca.
  • Vas a instalar un punto de recarga de coche eléctrico. Un wallbox de 7,4 kW no cabe en una vivienda de 4,6 kW sin más.
  • El interruptor salta desde que hiciste una reforma y añadiste circuitos o aparatos nuevos.

Hay un caso en el que la respuesta es la contraria: si el general salta sin motivo aparente, con poca carga conectada, o si lo que salta es el diferencial y no el ICP, no es un problema de potencia sino de la instalación. Ahí ampliar no arregla nada y solo suma coste fijo a la factura.

3. Qué potencia te hace falta

Los valores normalizados más frecuentes en vivienda y lo que permiten, a grandes rasgos:

  • 3,45 kW: piso pequeño, cocina de gas, sin calefacción eléctrica. Es la potencia mínima habitual y hoy se queda corta en cuanto hay inducción.
  • 4,6 kW: la más común en vivienda media. Admite inducción u horno, pero obliga a escalonar el uso.
  • 5,75 kW: el salto que resuelve la mayoría de los casos domésticos con cocina eléctrica y algún equipo de climatización.
  • 6,9 kW: vivienda grande, o vivienda media con punto de recarga sin gestión de carga.
  • 9,2 kW y superiores: unifamiliares con aerotermia, taller o varios usos simultáneos.

Subir no es gratis: la potencia se paga todos los meses, se use o no. Antes de dar el salto merece la pena hacer la cuenta del consumo simultáneo real, y valorar la alternativa del apartado siguiente.

4. Antes de ampliar: las tres alternativas

Gestión de carga dinámica

Si el motivo es un punto de recarga, la solución suele ser esta y no la ampliación. Un cargador con gestión dinámica mide en tiempo real lo que consume la casa y ajusta su propia potencia al hueco que queda. Cargas más despacio cuando la vivienda está a tope y a plena potencia de madrugada, que es cuando el coche está parado de todos modos. El resultado: wallbox instalado sin tocar la potencia contratada ni el término fijo de la factura.

Ajustar los dos tramos por separado

Si tus consumos fuertes son nocturnos —coche, termo, lavadora programada—, puedes contratar más potencia en valle que en punta. Pagas por lo que realmente necesitas en cada franja en lugar de subir las dos.

Revisar el reparto de circuitos

A veces lo que salta no es el ICP sino un magnetotérmico concreto, porque hay demasiados aparatos colgando de la misma línea. Repartir bien los circuitos en el cuadro resuelve el problema sin tocar el contrato.

5. Cómo se tramita la ampliación

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Comprobar la instalación

La potencia nueva tiene que caber en lo que hay: sección del cable de acometida, protecciones y cuadro. Se revisa antes de pedir nada.

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Boletín si supera lo certificado

Si la potencia solicitada excede la que figura en el certificado actual, hace falta un boletín nuevo presentado ante Industria.

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Solicitud a la comercializadora

La pides tú a tu compañía, adjuntando el certificado. Ella lo traslada a la distribuidora.

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Ajuste del ICP y alta

Se ajusta el limitador a la nueva potencia y queda operativa. A partir de ahí, el nuevo término fijo aparece en la factura.

6. Cuánto cuesta y en cuánto se nota

Hay que separar dos cosas que la gente suele mezclar: lo que cuesta el trámite una vez y lo que cuesta la potencia cada mes.

El trámite, en una ampliación doméstica normal, se compone de los derechos de acceso y enganche que cobra la distribuidora —proporcionales a los kilovatios que subes— y, si hace falta, del boletín eléctrico, que en Galicia ronda los 100 a 180 € para una vivienda. Si además hay que cambiar el cuadro o reforzar la línea, esa es otra partida que se presupuesta aparte.

El coste recurrente es el que más pesa a la larga: el término de potencia se factura por kilovatio contratado y por día, se consuma o no. Por eso subir "por si acaso" es caro. La cuenta sensata es subir al escalón que resuelve tu problema real, no dos por encima.

En sentido contrario, si has ampliado en su día por algo que ya no usas —un taller, una calefacción que cambiaste— bajar potencia también es posible y se nota cada mes. Es de las pocas medidas de ahorro que no dependen de cambiar hábitos.

7. Cuándo hay que tocar el cuadro

Ampliar potencia no es solo un cambio administrativo. La instalación tiene que poder con la nueva potencia, y hay situaciones en las que el cuadro se queda inevitablemente atrás:

  • El cuadro es antiguo, con fusibles o con un único diferencial protegiendo toda la vivienda.
  • Faltan circuitos independientes para cocina, lavadora, termo o el propio punto de recarga.
  • La sección de la línea general o de la derivación individual no admite el nuevo consumo.
  • La puesta a tierra no mide valores válidos, con lo que no habrá boletín que firmar.

En esos casos lo eficiente es hacer las dos cosas en la misma intervención: se actualiza el cuadro con sus protecciones y se emite el certificado con la potencia nueva ya reflejada. Sale más barato que hacerlo en dos visitas y evita quedarse a medias.

8. Dónde trabajamos

Revisamos instalaciones, actualizamos cuadros y emitimos el boletín para la ampliación en toda la comarca sur de Pontevedra:

Preguntas frecuentes

Preguntas frecuentes sobre la potencia contratada

¿Cómo sé si tengo que ampliar la potencia contratada?

La señal clara es que el interruptor de control salte siempre en la misma circunstancia: cuando coinciden dos o tres aparatos de consumo alto, como la vitrocerámica, el horno y la lavadora. Si en cambio salta sin carga aparente, o lo que salta es el diferencial, el problema está en la instalación y ampliar no lo resuelve.

¿Hace falta boletín para ampliar la potencia?

Sí, siempre que la potencia solicitada supere la que figura en el certificado de instalación vigente. En ese caso un instalador autorizado tiene que emitir un boletín nuevo y presentarlo ante la Xefatura Territorial de Industria antes de que la distribuidora ajuste el limitador.

¿Cuánto cuesta ampliar la potencia contratada?

El trámite incluye los derechos de acceso y enganche que cobra la distribuidora, proporcionales a los kilovatios que se suben, y el boletín eléctrico si es necesario, que en Galicia ronda los 100 a 180 € en vivienda. A eso se suma, cada mes, el término de potencia de la factura, que se paga por kilovatio contratado se consuma o no.

¿Puedo instalar un cargador de coche sin ampliar potencia?

En la mayoría de los casos sí, con un cargador que tenga gestión de carga dinámica: mide en tiempo real el consumo de la vivienda y ajusta su potencia al margen disponible, cargando a tope de madrugada. Así se evita subir la potencia contratada y el término fijo de la factura.

¿Cuánto se tarda en ampliar la potencia?

La revisión de la instalación y el boletín se resuelven en uno o dos días. A partir de ahí el plazo lo marca la comercializadora y la distribuidora, que suelen tardar entre unos días y un par de semanas en ajustar el limitador y activar la nueva potencia.

¿Se puede bajar la potencia contratada?

Sí, y en muchas viviendas es una medida de ahorro inmediata, sobre todo si se amplió en su día por un uso que ya no existe. La bajada no suele requerir boletín, aunque conviene comprobar antes qué consumo simultáneo real tienes para no quedarte corto.

¿Puedo tener potencias distintas en punta y en valle?

Sí. Desde la reforma de la facturación eléctrica se contratan dos valores: uno para punta y llano, de lunes a viernes entre las 8 y las 24 horas, y otro para valle, en noches, fines de semana y festivos. Si tus consumos fuertes son nocturnos, conviene ajustar cada tramo por separado.

¿No sabes si te falta potencia o te sobra instalación?

Revisamos el cuadro y tu consumo real, y te decimos si compensa ampliar o si hay una solución más barata. Visita sin compromiso.