Instalación de cargadores para coche eléctrico en Galicia

Todo lo que hay que saber antes de poner un cargador en casa, en la plaza del garaje o en la empresa: qué potencia te hace falta de verdad, qué exige la ITC-BT-52, cómo se legaliza ante la Xefatura Territorial de Industria, qué puede y qué no puede decirte la comunidad de vecinos, en qué punto están las ayudas del INEGA y cuánto cuesta. Escrita por instaladores autorizados que montan estos equipos cada semana en la comarca de Vigo y el Baixo Miño.

1. Qué es un punto de recarga (wallbox)

Un punto de recarga —comúnmente llamado wallbox— es el equipo que conecta tu coche eléctrico a la instalación eléctrica de forma segura y a una potencia mucho mayor que un enchufe doméstico. Cargar desde un enchufe normal (schuko) es lento y poco seguro para uso diario; un wallbox carga varias veces más rápido, protege la instalación y permite programar y controlar la recarga.

No es simplemente "enchufar un aparato": requiere una línea eléctrica propia desde el cuadro, sus protecciones específicas (diferencial y magnetotérmico dedicados, protección frente a corriente continua) y una puesta a tierra correcta. Por eso debe instalarlo un instalador eléctrico autorizado.

2. Tipos de cargador y potencia

La potencia del wallbox determina lo rápido que cargas. Las opciones más habituales en vivienda y pequeño negocio son:

  • 3,7 kW (monofásico): recarga lenta, válida si haces pocos kilómetros y cargas siempre de noche.
  • 7,4 kW (monofásico): la opción más común en vivienda. Recupera la mayoría de baterías en una noche.
  • 11 y 22 kW (trifásico): para quien tiene suministro trifásico o necesita cargar rápido; habitual en empresas y flotas.

Un punto clave es la gestión de carga dinámica: el cargador ajusta su potencia al consumo de la vivienda en tiempo real, de modo que puedas instalar un wallbox potente sin ampliar la potencia contratada y sin que salten los plomos cuando usas otros electrodomésticos.

3. Dónde puedes instalarlo

Los tres escenarios más frecuentes son:

  • Vivienda unifamiliar: es el caso más sencillo. La línea sale directamente del cuadro de tu casa y la instalación suele resolverse en una jornada.
  • Plaza en garaje de comunidad: muy habitual en ciudad. Requiere elegir bien el punto de conexión y comunicarlo a la comunidad (ver siguiente apartado).
  • Empresa, nave o aparcamiento: recarga para empleados, clientes o flota, normalmente con varios puntos y gestión de carga.

4. Instalación en comunidad de vecinos

Es una de las dudas más frecuentes, y la buena noticia es que la comunidad no puede impedírtelo. Según el artículo 17.5 de la Ley de Propiedad Horizontal, para instalar un punto de recarga en tu plaza basta con comunicarlo por escrito a la comunidad (al presidente o al administrador); no necesitas la aprobación de la junta.

Lo importante es hacerlo bien: elegir el punto de conexión (tu contador individual, un contador propio nuevo o los servicios comunes con repercusión del consumo) y, si en el edificio va a haber más coches eléctricos, dejar preparada una infraestructura común con gestión de carga que permita que varios vecinos carguen sin sobrecargar la instalación del edificio.

Este apartado da para mucho más de lo que cabe aquí. Si tu caso es exactamente ese —plaza en un garaje de comunidad— tenemos una guía dedicada a instalar un cargador en un garaje comunitario, con el texto del artículo 17.5, qué debe decir el escrito de comunicación, qué puede exigirte la comunidad y qué no, y cómo se reparte el coste cuando el garaje se prepara para varias plazas.

5. Normativa: ITC-BT-52 y boletín

Las instalaciones de recarga de vehículo eléctrico se rigen por la ITC-BT-52 del Reglamento Electrotécnico de Baja Tensión. Esta instrucción define los esquemas de instalación permitidos, las protecciones obligatorias y los requisitos de seguridad.

Toda instalación debe quedar legalizada mediante boletín eléctrico emitido por un instalador autorizado y presentado ante la Xefatura Territorial de Industria correspondiente. El boletín no es un trámite opcional: es lo que garantiza que la instalación es segura y está en regla, y suele ser necesario para el seguro y para cualquier gestión futura.

6. Qué cambia si instalas en Galicia

La normativa es estatal, pero hay cuatro cosas que en Galicia se resuelven de forma distinta y que conviene tener claras antes de pedir presupuesto.

Ante quién se legaliza. El boletín no se presenta en Madrid ni ante la distribuidora: va a la Xefatura Territorial de Industria de tu provincia —A Coruña, Lugo, Ourense o Pontevedra—, dependiente de la Consellería competente en industria. Cada provincia tiene su oficina, y es el instalador autorizado quien firma y presenta. Si te ofrecen instalarte un cargador «sin papeles», lo que te están ofreciendo es una instalación que no existe para nadie: ni para el seguro, ni para una futura venta de la casa, ni para una ayuda.

Quién es tu distribuidora. En la mayor parte de Galicia la distribución en baja tensión la lleva UFD (grupo Naturgy), y es con ella con quien se tramita cualquier cambio que toque el suministro: una ampliación de potencia o un contador nuevo para la plaza. Ojo con no confundirla con tu comercializadora, que es a quien le pagas la factura y que no pinta nada en esto. En una instalación doméstica bien dimensionada lo normal es no tener que tocar el suministro, precisamente porque la gestión de carga dinámica evita la ampliación.

El clima manda en el equipo. Aquí llueve, y llueve de lado. Un wallbox en un garaje cerrado admite cualquier equipo, pero en un bajo semiabierto, un alpendre o una fachada hay que irse a un grado de protección IP54 como mínimo, y mejor IP65, con resistencia a impactos y el cableado bien canalizado. La humedad constante también obliga a cuidar la puesta a tierra, que es justo lo que más nos encontramos mal hecho cuando vamos a revisar una instalación antigua antes de colgar el cargador.

Aquí hay mucha vivienda unifamiliar. En el rural y en las parroquias de la comarca lo habitual es casa con finca y garaje propio, que es el escenario más barato y más rápido: línea directa desde el cuadro y una jornada de trabajo. El garaje comunitario, con su papeleo de comunicación a la comunidad, aparece sobre todo en Vigo y en los cascos urbanos. Merece la pena saber en cuál de los dos casos estás antes de mirar precios, porque la diferencia entre uno y otro es mayor que la diferencia entre dos marcas de wallbox.

7. Pasos de la instalación

1

Visita y estudio

Revisamos el punto de conexión, la potencia contratada y la distancia al cuadro para dimensionar la instalación.

2

Presupuesto cerrado

Te proponemos el equipo adecuado y un presupuesto detallado, sin compromiso.

3

Instalación y protecciones

Montamos el wallbox con su línea y protecciones específicas conforme a la ITC-BT-52.

4

Boletín y puesta en marcha

Legalizamos la instalación con su boletín y dejamos el cargador funcionando.

8. Cuánto cuesta instalar un punto de recarga

El coste depende sobre todo de la distancia entre el cuadro y la plaza, de las protecciones necesarias y del equipo elegido. Como orientación, una instalación doméstica estándar suele situarse entre 600 y 1.200 €. En comunidades y empresas el presupuesto varía según el número de puntos y la infraestructura común necesaria.

La única forma de dar un precio fiable es con una visita previa: así evitamos sorpresas y te damos un presupuesto cerrado.

9. Ayudas: en qué punto están

Conviene empezar por lo que no hacemos, para que no haya malentendidos: en COVAL no tramitamos subvenciones. No presentamos solicitudes ni gestionamos expedientes de ayuda. Lo que sí hacemos es dejarte la instalación con la documentación técnica en regla, que es exactamente lo que cualquier convocatoria te va a pedir.

En Galicia las ayudas a la movilidad eléctrica las convoca el INEGA (Instituto Enerxético de Galicia) canalizando el programa estatal MOVES III. La convocatoria que cubría la instalación de puntos de recarga cerró el plazo de solicitud el 31 de diciembre de 2025; quien tenía ayuda concedida dispone hasta el 31 de diciembre de 2026 para ejecutar y justificar. A día de hoy no hay una convocatoria nueva confirmada, así que cualquiera que te prometa una subvención por adelantado te está prometiendo algo que todavía no existe.

La fuente buena es la del propio INEGA y el Diario Oficial de Galicia; ahí es donde aparece si se abre plazo y con qué condiciones. Si cuando vayamos a verte hubiera convocatoria viva, te lo diremos y te diremos dónde mirarla, pero la solicitud la presentas tú o tu gestor.

Lo que sí te entregamos, y que es lo que estas ayudas exigen acreditar: el boletín eléctrico, el certificado de instalación, las facturas del equipo y de la mano de obra y las características técnicas del punto instalado. Con eso en la mano, presentar una solicitud es un trámite; sin eso, no hay solicitud posible.

10. Dónde instalamos puntos de recarga

Esta guía vale para toda Galicia, pero conviene que sepas dónde llegamos nosotros: COVAL trabaja a domicilio en ocho concellos del sur de Pontevedra, entre la comarca de Vigo y el Baixo Miño. No tenemos local, vamos a donde está la instalación. Cada zona tiene su página con los casos concretos que nos encontramos allí:

Preguntas frecuentes

Preguntas frecuentes sobre puntos de recarga

¿Necesito permiso de la comunidad para instalar un punto de recarga?

No. En una comunidad de propietarios basta con comunicar la instalación por escrito al presidente o administrador; no requiere aprobación de la junta, según el artículo 17.5 de la Ley de Propiedad Horizontal. La comunidad no puede impedirlo si se conecta a tu contador o a un contador propio.

¿Qué potencia de cargador necesito?

Para uso doméstico lo habitual es un wallbox de 7,4 kW (monofásico), que carga la mayoría de coches en una noche. Con suministro trifásico se puede optar a 11 o 22 kW. La clave es dimensionar la instalación a tu potencia contratada; con gestión de carga dinámica se evita ampliar potencia.

¿Es obligatorio el boletín para un punto de recarga?

Sí. La instalación de un punto de recarga debe cumplir la ITC-BT-52 del Reglamento Electrotécnico de Baja Tensión y quedar legalizada mediante boletín eléctrico emitido por un instalador autorizado, presentado ante la Xefatura Territorial de Industria.

¿Cuánto cuesta instalar un punto de recarga?

Una instalación doméstica estándar suele situarse entre 600 y 1.200€ según la distancia al cuadro, las protecciones necesarias y el equipo elegido. En comunidades y empresas depende del número de puntos y la infraestructura. Lo mejor es pedir un presupuesto tras una visita.

¿Puedo aprovechar mis placas solares para cargar el coche?

Sí. Muchos wallbox permiten cargar con los excedentes de una instalación fotovoltaica, priorizando la energía solar sobre la de red. Aclaramos una cosa: nosotros no instalamos placas solares, así que esto es información, no una oferta. Si ya las tienes o vas a ponerlas con otra empresa, díselo al elegir el cargador y nosotros dejamos la instalación eléctrica preparada para que el wallbox pueda leer el excedente.

¿Hay ayudas para instalar un punto de recarga en Galicia?

Las convoca el INEGA canalizando el programa MOVES III. La convocatoria que cubría los puntos de recarga cerró el plazo de solicitud el 31 de diciembre de 2025 y quien tiene ayuda concedida puede ejecutar y justificar hasta el 31 de diciembre de 2026; a día de hoy no hay convocatoria nueva confirmada. Importante: en COVAL no tramitamos subvenciones. Te dejamos el boletín, el certificado y las facturas, que es la documentación que la ayuda exige, pero la solicitud la presentas tú o tu gestor.

¿Dónde se legaliza el punto de recarga en Galicia?

Ante la Xefatura Territorial de Industria de tu provincia: A Coruña, Lugo, Ourense o Pontevedra. Lo presenta el instalador autorizado junto con el boletín. No es un trámite que hagas tú ni que haga la comercializadora de tu factura.

¿Puedo poner el cargador a la intemperie con la lluvia que cae aquí?

Sí, siempre que el equipo tenga el grado de protección adecuado. En garaje cerrado vale cualquiera; en un bajo semiabierto, un alpendre o una fachada hay que ir a IP54 como mínimo y preferiblemente IP65, con el cableado canalizado y la puesta a tierra revisada. La humedad constante es lo que más deteriora las instalaciones antiguas sobre las que se cuelga un cargador.

¿Tengo que ampliar la potencia contratada?

En la mayoría de los casos no. Con gestión de carga dinámica el cargador ajusta su potencia al consumo de la vivienda en tiempo real, de manera que puedes instalar un wallbox de 7,4 kW sin tocar el contrato ni arriesgarte a que salte el diferencial cuando coinciden el horno y la vitrocerámica. Si hiciera falta ampliar, eso se tramita con la distribuidora, que en la mayor parte de Galicia es UFD.

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